El programa gira entorno al desarrollo de cuatro grandes áreas de habilidades -enfoque, calma, compasión, conexión- que se entrenan específica y progresivamente y se retroalimentan entre sí.

El entrenamiento en atención incide directamente en la mejora de la percepción, la capacidad de concentración, la resistencia a las distracciones y la perseverancia y claridad en los objetivos.

• calma

Con la estabilidad de la atención, la autoconsciencia y una actitud abierta de curiosidad y aceptación se logra la calma y serenidad. Se incrementa la resistencia a los estresores y la capacidad de responder en lugar de reaccionar de forma automática en situaciones difíciles.

• compasión

Es el entrenamiento específico en el aspecto afectivo de Mindfulness. Se trata de enseñar a alumnos, padres y profesores a desarrollar amabilidad, ternura, cuidado y cariño hacia sí mismos, especialmente cuando perciben que fallan, fracasan, pierden o se sienten inadecuados. Se usan ejercicios específicos para desarrollar la aceptación incondicional de uno mismo y de los demás.

• conexión

Se deriva de las habilidades anteriores y nace de un sentido de igualdad y de interconexión con la vida y con los demás (concepto de Humanidad Compartida). Ello produce una mejora en las relaciones personales cultivando las cualidades de empatía, apoyo, ayuda y cooperación con otros niños y con adultos.

Estas cuatro habilidades son dinámicas, se relacionan entre sí, y a su vez redundan en otros beneficios: Mejora del estado de ánimo, mayor eficiencia personales como en el trabajo y/o en los estudios, y mejora de las relaciones familiares y sociales.

© Asociación Española de MIndfulness 2014